El proceso de Hominización

Es un proceso evolutivo orgánico que se inicia cuando una rama de los Primates evoluciona hacia formas superiores, hasta dar origen al HOMO SAPIENS. En el transcurso de este muy largo proceso evolutivo, que dura entre 7 u 8 millones de años, surgen los HOMINIDOS, que son personajes que presentan algunas características humanas pero aún mantienen ciertos rasgos simiescos. Es decir, dejaron de ser Primates puros, pero aún no llegan a ser Homo Sapiens, estando en camino a serlo.

Tal como lo intuyera Darwin, este proceso de Hominización tuvo su origen en el continente africano, culminando en los inicios de la Era Cuaternaria. Los millones de años que transcurren a lo largo de este proceso evolutivo orgánico permiten a esta rama de los Primates culminar su proceso de bipedización, es decir erguirse totalmente y caminar en sus dos pies, adaptándose a un medio ambiente determinado y en suma, evolucionar de tal manera que podrá perfeccionar elementos culturales primarios que le habrán de permitir desarrollarse y ejercer dominio sobre el medio geográfico y cultural que puedan habitar.

Paralelamente a este Proceso de Hominización, dentro del Orden Primates se produce un segundo proceso evolutivo orgánico que va a dar origen a especies mayores de primates, es decir, a primates evolucionados. Nos estamos refiriendo a los ANTROPOIDES como el chimpancé, el orangután y el gorila.

Principales diferencias osteológicas entre el hombre y los grandes monos.
A pesar de que la estructura interna del hombre es parecida a la de los antropoides, sin embargo existen entre ellas sustanciales diferencias, a saber:

1. En el hombre el desarrollo del cráneo es mayor que el desarrollo de
la cara, en cambio en el antropoide el desarrollo del cráneo es menor que el desarrollo de la cara.

2. En el hombre el rostro se presenta vertical con los arcos
superciliares casi planos, en cambio en los grandes monos el rostro se presenta proyectado hacia adelante en forma de hocico con los arcos superciliares muy desarrollados.

3. En el hombre solo las extremidades superiores presentan el dedo pulgar oponible, es decir que se opone a los cuatro dedos restantes, mientras que en el antropoide las cuatro extremidades presentan el dedo pulgar oponible y por eso son llamados cuadrumanos.

4. En el hombre la fórmula dental de 32 dientes, es decir, la dentadura, está dispuesta en la mandíbula en forma de semi-círculo, mientras que en los grandes monos la dentadura esta dispuesta en la mandíbula en forma de letra “U”

5. En el hombre la capacidad del cráneo varía de 1,300 a 1,600 centímetros cúbicos mientras que en los antropoides la capacidad craneana varía de 450 centímetros cúbicos en el chimpancé y en el orangután, llegando hasta los 620 centímetros cúbicos en el gorila, que es el antropoide más evolucionado.

6. En el hombre la columna vertebral presenta tres curvaturas: la curvatura superior llamada Curvatura Cervical, la curvatura media o Curvatura Dorsal y la curvatura inferior o Curvatura Lumbar. En los grandes monos la Curvatura Cervical no existe.

Ubicación del hombre en la escala zoológica.

Para ubicar al hombre en el exacto lugar que le corresponde dentro de la Escala Zoológica debemos atender a sus características internas y sus características externas. Atendiendo a sus características internas, ubicamos al hombre:

1º. En el Grupo de los VERTEBRADOS, porque en su estructura interna presenta segmentos o partes óseas.

2º. En el Grupo de los MAMIFEROS porque durante sus primeros
meses de vida se alimenta de leche a través de las mamas de la
madre.

3º. En el Grupo de los CORDADOS, porque en su estructura interna
posee cuerda dorsal o columna vertebral.

4º. En el Grupo de los PLACENTARIOS, porque durante su vida intra -
uterina se alimenta a través de la placenta.

Espero que esta información te sea de utilidad y que tengas un maravilloso viaje.