Glosario de Términos Arquitectónicos Coloniales, Índice

Índice

Archivolta, arcuación, arquería lombarda, arquitrabe, arrabaa, artesón, artesonadoAbacoAbalaustradaAbsideAbsidioloAcanaladoAcantoAcróteraAdarajaAdarve, Adintelado, Aguja, Ahusado, ajedrezadoAjimezAlabastro, berenguela o piedra de huamangaAlacenaAlarife, aleroAlfizAlicatadoAlmohadilla, almohadilladoAlmocárabe, altarAmbón, anclajeAntefija, antema, antepecho, antropomorfo, aparejoAptero, ara, arabesco, arcada, arcoArco abocinado, adintelado, apainelado, apuntado, braguetones, capialzado, carpanel, cegadoArco conopial, fajón, de herradura, de medio punto, de triunfo, escarzano, lobulado

Arco peraltado, perpiaño, por tranquil, terceletes, toral, trebolado, trilobado, polilobulado, arcosolioArcón, ástila, astrálago, atlante, atrio, azapatada, azulejo

Bajo relieve, balaustrada, balaustre, baldaquín, baldaquino, bálteo, banco, sotabanco, banda lombarda, baptisterioBaquetilla, baquetón, basa, basamento, basílica, basilicalBasilisco, bastidor, bema, bezante, billas, billetes, billote, bocel, bolasBóveda, tipos, calada, claustral, de abanico, palmeada, de arista, de cañón, de crucería, de cascarón, de horno, de cuarto de esfera, de nervios de crucería califalBóveda esférica, esquifada, de aljibe, estrellada, gallonada, invertida, nervada, reticulada, sobre trompas, sobre pechinas, tabicadaBovedilla, braguetón, brocal, bucráneo, cabecera, cable, cadena, cámara del tesoro, camarín,

Cancela, canecillos, canéfora, capilla de indios, capitel, capitel bramantesco, capitel frisoCariátides, cartela, cardinas, cardos, cartones, cartucho, casetón, catedral, caulículoCaveto, celosia, chapear, chapitel, chevrón, chiflón, chorchola, churriguerrescoCiborio, cimborrio, cipo, clasicismo, clásico, claustroClave, cobija, cociente, colosal, colosalismoColumna, tiposColumnata, combado, contraclave, contrafuerte, corintio, cornisa, coronaciónCresta, crestería, cripta, crismón, crucero, cruz latinaCuadrifolia, cuatrifolia, cuarterón, cuarto bocel, cubierta a dos aguas, cubo, cuerpo, cúpula

Dado, dardo, deambulatorio, girola, decástilo, delfín, dentículo, derrame, diente de perroDiente de sierra, dintel, díptico, dórico, dosel, doseleteDovela, edículo, elipsoide, empuje, enjarejado, enjalbegado, enjutas, entablamento

Entrelazado, entrelazo, epigráfica, ermita, equino, escabelo, escamas, escocia, esfinge, espadañaEstela, estilizar, estípite, estría, estriado, estrigilo, exedra, exento, festón, filacteria, filete

Flecha, flor de lis, florón, follaje, fretes, friso, frondaFrontal, frontispicio, funículo, fuste, gallón, gárgola, gola, gótico

Grafilado, granada, greca, grifos, grutescos, guardamalleta, guirnalda, haricots, hipogeo, hornacina

Huso, iconostasis, imbricación, incisa, indiátide, intersección de crucero, intradós, jamba jarrón, junquillo, kitsch

Lacería, epístola, evangelio, lambrequín, laurel, lenguetas, lesenaLínea de arranque, linterna, lóbulo, losange, lucillo, luneto, luz

Machón, mainiel, mampostería, mandorla, marco, meandro, media caña, medio bocelMénsula, metopa, minado, mixtilíneo, mocarabes, modillónMorfología, mosaico, motivo, mudejar, nacela, nartex, nave,

Nervio, nicho, obelisco, ochavado, óculo, ojiva, ondas, orden, dórico, toscano, jónico, corintio, compuesto

Orla, ovas, ovario, palmeta, panza, pasamanos, peana, pechina, pedestal, pentafolia, perilla, perlas

Peristilo, pie, pilar, pilastra, pináculo, pingante, plantaPlateresco, plinto, porche, portada, pórtico, postigo, púlpito, punta de diamante, punto de fuga, refectorio, remate

Retablo, rocalla, roleos, rosca, rosario, roseta, rosetón

Sacristía, salmer, sarcófago, sígnico, sillar, sillería, simetría, sirena, sopraporte

Talón, tarja, taujel, tambor de cúpula, tachonado, testero, tetramorfos, tímpanoTonsura, toba, tracería, tramo, transepto, trasdós, traspilar, trenza, trifoliaMénsula, metopa, minado, mixtilíneo, mocarabes, modillón

Ventana geminada, veranda, vermiculado, vértice, vidriera, viñeta, voladizo, voltear, voluta, zapata, zigzag, zoomorfo

Las Artes en Epoca Inca, Arquitectura, Curso Gratis de Historia del Cusco

Las Artes en Epoca Inca

Arquitectura

De acuerdo a la complejidad del trabajo en cantería, sin contar los recursos e instrumentos actuales modernos, requirió necesariamente de una especialización y pericia, que cierto sector de la población inca lo desempeño de acuerdo a las variables características de sexo y edad, y que le costo cierto tipo de aprendizaje sea por tradición o herencia cultural.

El cronista que trae información al respecto es Pedro Cieza de León manifestando: “a otras provincias mandaban que diesen tanto mil indios puestos en el Cusco, para que hiciesen los edificios públicos de la ciudad y de los reyes, proveyéndole de mantenimiento necesario … y otros para canteras y labradores, y para dibujar y esculpir y hacer bultos; para lo que más le mandaban y de ellos requerían servir”.

El padre Bernabé Cobo dice también al respecto: “en las fábricas de fortalezas y palacios reales era increíble el número de indios que trabajaba, pues en solo el edificio de la fortaleza del Cusco, cuando se labrava, afirman los indios que andaba de ordinario 30 mil personas.

Y de éstas fábricas eran muchas las que se edificaban… Ninguno de los tributarios era reservado de los trabajos y servicios personales porque era general la contribución y derrama en todas partes, la cual se ejecutaba de esta suerte.

Acordado en el Cusco por el inca y los de su consejo, la gente de mita que debía salir aquel año para las obras y ministerios susodichos, acudía luego con ella todo el reino, cada provincia con la cantidad que le cabía y para sacarla de sus pueblos y provincias”.

Por estas referencias citadas, podemos deducir que las obras de mayor magnitud, de importancia religiosa o de poder estatal fueron efectuadas con mano de obra trabajo tributario por mita, las cuales estaban bajo las órdenes de encargados de dirigir y dar instrucciones a grupos heterogéneos en las diferentes obras, que utilizando términos contemporáneos, podemos decir arquitectos, alarifes, albañiles, quienes planificaban y dirigían las obras.

La contribución por la mita, de contingente humano fue el factor primordial que constituía la gente de mando medio como: canteros y transportadores.

El cronista Sarmiento De Gamboa, describe: “acordado pues así envío a todas las provincias a mandar que los tucuiricos, le enviasen gran suma de gente para la obra de la fortaleza, la cual venida, distribuyóla por cuadrillas, dan a cada uno su oficio con mandones.

Y así unos sacaban piedra, y otros la labraban, otros la traían y otros la asentaban”

Esta cita, nos da elementos de juicio sobre las especialidades que existió de personal técnico para cada labor en los diferentes procesos de trabajo, principalmente en arquitectura de jerarquía destinada a usos religiosos o viviendas de la clase dominante o de la nobleza, y esta función de artesanos especialistas, técnicos y artistas en construcciones fueron empleados del estado inca.

Cubismo, Características y Principios, Viviendas, Muebles

CUBISMO (Le Cobusier en francés).

CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES

El Cubismo es uno de los estilos contemporáneos que más han influenciado en nuestros días, no sólo en pintura, sino en una gama de expresiones artísticas.

El cubismo se inspira en los principios de la pintura cubista que considera que la realidad no es otra cosa que una serie de planos bidimensionales que interactúan y se complementan.

En el cubismo se busca principalmente que el efecto de conjunto sea un juego de cubos simples o superpuestos, sin salientes ni terrazas. Se trata de un geometrismo puro, pero sin planos que se escapen hacia el espacio, que queden libres y corten el aire fuera de la brasa del edificio.

En los interiores también se evita la presencia visible de los elementos estructurales y se rehuye la desnivelación del suelo de las diferentes dependencias.

Cubos, conos, esferas, cilindros o pirámides son las formas primarias que la luz revela y son las formas bellas.

VIVIENDAS

Su principal utilización ha sido para la construcción de casas o viviendas múltiples, para resolver el problema de la aglomeración industrial. En cuanto al color se ha buscado la monocromía.

MUEBLES

El mobiliario cubista es muy semejante al neoplástico con sus líneas cortadas en ángulo recto, aunque se evita en el mismo, el juego de colores, pero no se desecha el que muestren la materia de la cual están hechos, por lo que la madera se mostraba en su estructura natural o bien se emplea el mueble de acero, generalmente en su manifestación tubular.

La Arquitectura después de la Independencia, construcciones, estilo, artistas

ARQUITECTURA DESPUÉS DE LA INDEPENDENCIA

La arquitectura se plasmó escasamente, por la falta de impulso urbanístico, estuvo orientada a la restauración de palacios coloniales para fines públicos de gobierno, religiosos, etc., así tenemos:

Una de las construcciones más representativas de la primera etapa fue la nueva catedral de Arequipa, erigida sobre el templo incendiado en 1844. El edificio, muestra genuina del barroco local, consta de una sola nave y ostenta una gran fachada de blanquísima piedra y otras características.

De estos primeros tiempos de la independencia proceden también algunos monumentos en forma de arco triunfal, como el arco neoclásico de San Carlos de Puno, en las márgenes del lago Titicaca y las dos que se alzaron en Cusco, uno cerca el cabildo y el otro junto a la plaza de armas.

El club Central de Trujillo, un palacio de estilo “Isabelino”, español con patios neoclásicos adornados con estatuas de mármol importadas de Carrara.

El Goyoneche en Arequipa, que perteneció a los Condes de Guaqui y cuyas suntuosas estancias se abrían a un patio porticado.

En Cusco la primera planta del Colegio Ciencias.
La Casa de Hierro en Iquitos, entre otros.

La Arquitectura en Perú, después de la Independencia

La arquitectura se plasmó escasamente, por la falta de impulso urbanístico, estuvo orientada a la restauración de palacios coloniales para fines públicos de gobierno, religiosos, etc., así tenemos:

Una de las construcciones más representativas de la primera etapa fue la nueva catedral de Arequipa, erigida sobre el templo incendiado en 1844.

El edificio, muestra genuina del barroco local, consta de una sola nave y ostenta una gran fachada de blanquísima piedra y otras características.

De estos primeros tiempos de la independencia proceden también algunos monumentos en forma de arco triunfal, como el arco neoclásico de San Carlos de Puno, en las márgenes del lago Titicaca y las dos que se alzaron en Cusco, uno cerca el cabildo y el otro junto a la plaza de armas.

El club Central de Trujillo, un palacio de estilo “Isabelino”, español con patios neoclásicos adornados con estatuas de mármol importadas de Carrara.

El Goyoneche en Arequipa, que perteneció a los Condes de Guaqui y cuyas suntuosas estancias se abrían a un patio porticado.

En Cusco la primera planta del Colegio Ciencias.

La Casa de Hierro en Iquitos, entre otros.

El Arte en América Latina, Siglo XIX, Arquitectura, parte 3

En Puerto Rico se realizaron por ésta época, importantes obras de reforma en la Catedral de San Juan, edificada por Tomás Sedeño y del maestro de obras Luis de Huertas.

Manuel Lambrara, reformó totalmente el edificio de la Real Hacienda (1850), cuya fachada dividió en tres órdenes, el primer piso de aparejo almohadillado y los otros dos decorados con pilastras.

De igual forma la catedral de Quito Ecuador, la iglesia Lignoria del Rosario Colombia. Donde en 1821 se reunió la primera Asamblea Constituyente.

Como ya indicamos, durante el último tercio del siglo, la estabilidad política y la creciente prosperidad crearon el clima propicio para el resurgimiento de la actividad constructiva.

Pero las miradas ya no estaban en España, sino en Norteamérica y sobre todo en Francia, cuyas esculturas se adoptaron como un patrón. Nunca, el arte sudamericano, fue más impersonal y los nuevos arquitectos, norteamericanos, franceses e ingleses en su mayoría, se dedicaron a combinar los estilos, haciendo gala de un ecléctismo al margen ya, de las tradiciones hispánicas.

Citemos, en este sentido el Palacio del Congreso en Buenos Aires, enorme edificio de tres cuerpos, enlazados por un orden corintio y coronado por una cúpula de 85 metros, el más sobrio y elegante capitolio de la Habana; el capitolio nacional de Bogotá, con pórticos de ingreso de columnas jónicas y el palacio del Congreso Nacional de Chile, formada por un cuerpo central de planta cuadrada, con pabellones angulares y suntuosos pórticos en cada una de las fachadas.

De proporciones más modestas son los palacios nacionales de San José de Costa Rica y de San Salvador.

Destacan también por sus bellas proporciones, el teatro Colón de Buenos Aires, La Universidad de la Habana, el Palacio de Hacienda de Caracas, el Teatro de San Juan, hoy de San Pedro de Alcántara en Río de Janeiro, el Palacio de Comunicaciones y el monumento arquitectónico, inspirado en las tradiciones indígenas, en Cuauhtemoc (1878), en el Paseo de la Reforma en la ciudad de México.

El Arte en América Latina, Siglo XIX, Arquitectura, parte 2

El período en que azotaron los terremotos, incito a América Central a la creación de un tipo de arquitectura a base de materiales elásticos, capaces de resistir los mismos sin provocar catástrofes.

Las Casas solían construirse de un solo piso, en torno a un patio central con pórticos de madera y para su decoración, se recurría a motivos neoclásicos infundidos de romántico sabor.

Por ejemplo; el Palacio Arzobispal, conjuntos urbanos de Santa Ana y Santa Tecla en San Salvador.

En México, la reacción renacentista europea, se dejó sentir a finales del XVIII, por mediación del valenciano Manuel Tolsa (1757–1818), arquitecto y escultor que se hizo cargo de la dirección de la Academia de Bellas Artes de San Carlos.

Entre sus obras, el Palacio de la Minería y los últimos detalles de la catedral de la capital mexicana. En la línea neoclásica trabajó por esta época, el criollo Francisco Tresguerras (1759–1833). Sus obras: La iglesia del Carmen (1802–07), en Celaya y la de San Julián en Patzcuaro.

En cuba y Puerto Rico, las colonias no alejadas, todavía, de la metrópoli, gozaron durante los reinados de Fernando VII e Isabel II de una paz y prosperidad económica que contrastaba con la precaria situación de las recientes nacionalidades envueltas en luchas por su independencia.

La Habana era una ciudad ochocentista española, con calles porticadas llenas de comercios, donde la gente adinerada de la isla se hacía construir quintas lujosas con mármoles importados de Italia, carpintería de madera, preciosos y bellos jardines.

Una de estas moradas fue el Palacio de Aldana, que ha sido señalado como una de las muestras más bellas que dejó el neoclasismo en todo el mundo hispano. Su construcción se inicio en 1840, con arreglo a los planos del arquitecto dominicano Manuel José Carrera. La fachada principal constaba de dos plantas y la superior, se engalanaba con pilastras jónicas entre el elegante balconaje. Otro ejemplo es el barrio residencial de “El Correo”.

El Arte en América Latina, Siglo XIX, Arquitectura, parte 1

Prospera rápidamente en los países jóvenes sudamericanos como: Argentina, Chile y Brasil, especialmente abordan grandes empresas de urbanización con el trazado de amplias plazas y avenidas y la edificación de palacios gubernamentales, suntuosos teatros y grandes residencias particulares, actividades que se prolongarían a través de los primeros decenios de nuestro siglo, hasta infundir su actual aspecto a las grandes urbes americanas.

En la primera etapa ya indicada, la arquitectura se manifiesta en forma escasa con persistencia del tradicionalismo colonial barroco, en cambio durante el último tercio, triunfa el eclectismo arquitectónico y las ciudades se engalanan con edificios de todas las procedencias y estilos, al margen ya de la herencia española indígena.

Como en Nicaragua, se construyeron diferentes iglesias, obviamente con características coloniales. Las iglesias suelen ser barrocas con fachadas divididas por pilastras y flanqueadas por torres rematadas en cúpula y en prevención de los posibles accidentes de carácter sísmico, las cubiertas y apoyos interiores se ofrecen de madera como por ejemplo, La Catedral de León, reformada por el arquitecto guatemalteco Hipólito Estrada ( -1830) y su discípulo Antonio Vidoña. Otros templos nicaragüenses de Magdalena en Mesaya, cuya fachada aparece decorada con curiosas pilastras abalaustradas, y la de Nandaine, con su original torre sobre el ingreso.

El Arte en América Latina Siglo XIX, Sustento, Historia del Arte

Sustento

La cultura moderna occidental, producto de las luchas políticas, económicas, ideológicas, etc. que se notó desde principios del siglo XVIII, frente a la cultura tradicional de España y sus colonias, empezó a ser transformada por la difusión de nuevas modalidades culturales, procedentes sobre todo, de Francia e Inglaterra.

Esos cambios se produjeron tanto en el orden del pensamiento científico y político como también en las Artes y en los gustos de la vida diaria Latinoamericana.

Con las guerras de sucesión que se iniciaron y cobraron cuerpo en el curso de la segunda década de esta centuria y que conducirían a la independencia de los distintos países americanos, se interrumpió la llamada “ Paz Hispánica”, dilatado período de dominación española, el arte de la América Latina se formó y desarrolló en líneas generales sobre la pauta que en este orden marchaba la metrópoli.

Pero sin menoscabo para que el genio autóctono pudiera manifestarse, sobre todo en el dominio de la arquitectura, hasta arribar a la creación de ese barroco colonial, donde el modelo importado sufre una transformación de indiscutible sabor indígena y cuyas muestras más brillantes señalamos en México y Perú.

Los antecedentes para el florecimiento del arte en Latinoamérica, obedecen a dos factores:

El primero pródigo en pronunciamientos, revoluciones, guerras civiles y conflictos entre las nuevas nacionalidades, abarca hasta el último tercio del siglo y se caracteriza por una paralización casi total de las actividades artísticas.

En cambio, durante el último tercio del siglo XIX, se logra ya el reajuste de las nuevas nacionalidades y bajo el signo de la estabilidad política, cesa el marasmo constructivo.

Realismo en América del Norte, Arquitectura Realista

EL REALISMO EN NORTE AMÉRICA.

En los Estados Unidos, después de la guerra civil entre el norte y sur, vino a representar para todo el país, una especie de baño de rejuvenecimiento, se inició en las diversas ramas artísticas, que evolucionarían paulatinamente y con independencia, no sin recorrer antes las etapas artísticas vigentes en la Europa de la segunda mitad del siglo XIX.

ARQUITECTURA REALISTA.

Los americanos adoptan la arquitectura civil neogótica, imperante en las construcciones religiosas, sucedió una temporal vigencia del estilo renacentista, italiano y nórdico.

Al clasicismo helénico se adscribían por ejemplo, La Corcora Art Gallery de Washington y otros, los principales arquitectos son:

HENRY HOBSON RICHARDSON (1838–1886).

Contribuyó a la arquitectura Americana con sus creaciones, sus obras principales son:

La iglesia de la Trinidad–Boston, con muros de aparejo almohadillado, rasgados por arcos de medio punto, sobre ceñidas columnas.
Palacio de Justicia de Pittsburg, dotado de altas torres.
Partes importantes del Capitolio de Albany y el Austin – may de Cambridge, junto a Boston.
Viviendas privadas y otros importantes trabajos.